La Lucha es de las y los trabajadores, frente al gobierno y a pesar de la burocracia

Desde COB La Brecha afirmamos una posición de apoyo a las genuinas reivindicaciones que son bandera del paro general convocado para este miércoles 27 de junio. Independientemente de quién, cómo y por qué convoque a la medida de fuerza, la lucha implica un objetivo fortalecimiento de nuestros auténticos intereses como trabajadores.
Sin embargo, nuestro apoyo es delimitado, y lo sostenemos con la responsabilidad de no servir como masa de maniobras para operaciones políticas de armados donde fuerzas con estrecho arraigo en las organizaciones sindicales se separan de nuestros intereses de clase, en alianza con sectores de la derecha más rancia del mapa político actual. A su vez, estamos convencidos de que es necesario ampliar el pliego de reclamos a aquellos que son propios de los sectores más postergados de la clase trabajadora: las y los trabajadores precarizados, desocupados, y los organizados en cooperativas autogestionadas.
El gobierno nos atropella cuando pretende gravar nuestro trabajo como si las y los trabajadores fuéramos empresarios, nos agravia cuando intenta impedir por la fuerza la libre manifestación sindical, y nos ultraja cuando busca dirimir mediante el código penal conflictos de justicia social, criminalizando las luchas. Mas allá de las motivaciones políticas en juego, reducir un reclamo justo y sentido por el conjunto de las y los trabajadores a una operación contra la democracia, a una intentona desestabilizadora, comparar a la CGT con las patronales agrarias que impulsaron el lockout contra el aumento de retenciones en 2008, constituye una extorsión que no podemos dejar pasar a un gobierno que desde sus comienzos ha instituido y profundizado un paradigma de empleo precarizado. Los intentos de la presidenta de dividir al movimiento obrero entre los que tienen altos ingresos y los más precarizados, como si se tratara de una competencia egoísta entre sectores de trabajadores, son un chantaje que tampoco podemos naturalizar. El bonapartismo de los Kirchner ha procurado durante casi una década cuidar las ganancias empresariales y financieras a costa del conjunto de los trabajadores, aunque siempre con las concesiones necesarias para asegurar su gobernabilidad; y constantemente operando por la desarticulación de las herramientas gremiales de los trabajadores y los movimientos sociales independientes.
Pero aunque apoyamos el cese de actividades convocado por la conducción de la CGT, sabemos bien que estas medidas no obedecen a motivaciones genuinas. Después de años de compromiso y colaboración con una economía basada en la sobreexplotación y la precarización, los verdaderos motivos que llevan hoy a Hugo Moyano a la confrontación abierta con el gobierno nacional mediante este plan de lucha por reivindicaciones auténticas de los trabajadores, exceden por mucho a la situación económica actual de los compañeros camioneros. Su novedoso enfrentamiento es consecuencia, tanto de las disputas internas entre la fortalecida hegemonía de la presidenta y las pretensiones de proyección política del sindicalista-empresario, como de su acercamiento al sector del peronismo federal que abarca el arco entre Duhalde y Scioli, pasando por De Narváez y Macri.
En medio de estos reacomodamientos a la interna del PJ, y en un contexto social donde han resurgido las voces que atacan al kirchnerismo, no por los baches que la corta sábana del gobierno es incapaz de cubrir, sino por el cepo al dólar, los impuestos a las tierras rurales, y otras medidas que afectan a los sectores más privilegiados, los nuevos posicionamientos de Moyano obedecen a un carácter estrictamente político, y su contenido es reaccionario. Ante esto, las medidas encaradas por el sindicato de camioneros encabezado por Pablo Moyano, en lucha por reivindicaciones propias de los trabajadores, y su apoyo y nacionalización por parte de la conducción de la CGT, empalman directamente con el alza del perfil político de derecha que se levanta en el mapa actual después de un largo adormecimiento.
En un escenario de variados y significativos desplazamientos superestructurales, ante una crisis económica que no puede sino horadar el capital político de un gobierno que debe gran parte de su hegemonía a la recomposición económica a tasas chinas, se está jugando tanto la disputa por la recomposición política de la relegada oposición por derecha al interior del peronismo, así como también se abren nuevas grietas para la defensa y recuperación de derechos inalienables de las y los trabajadores. No podemos sino mantener nuestra plena identificación con estas necesarias y legítimas reivindicaciones que compartimos el conjunto de los trabajadores y trabajadoras, evitando toda subordinación a proyectos radicalmente opuestos a nuestros intereses.
En una coyuntura donde un sector importante del movimiento obrero se manifestará para exigir sus justos derechos, pero convocado por una dirigencia burocrática y aliada a lo peor de la derecha nacional, desde COB La Brecha no podemos más que recordarnos nuevamente que para no perder las conquistas obtenidas y para avanzar en otras nuevas se precisa la construcción aquí y ahora de una alternativa independiente de las y los trabajadores, clara en su posición anticapitalista, sin sectarismos y basada en el sindicalismo de base.

  • No al impuesto a las ganancias sobre nuestros salarios. El salario no es ganancia
  • Universalización de las asignaciones familiares.
  • No a la persecución y represión de la protesta social. Ni palos ni caza judicial
  • Ante la crisis, ni despidos, ni suspensiones. Reparto de las horas de trabajo sin disminución salarial.
  • Basta de trabajo en negro, de flexibilización y precarización laboral y contratos basura.
  • Frente al actual modelo impositivo regresivo, incremento de los impuestos a los más ricos, a la renta financiera y de la tierra. Quita del IVA a los artículos de primera necesidad.
  • Salario mínimo acorde a la canasta familiar.
  • No al pago de la deuda externa.
  • Desprocesamiento de los luchadores. Abajo la ley antiterrorista.
  • Por un modelo sindical democrático, participativo y con principios de clase.

¡SIGAMOS CONSTRUYENDO, ORGANIZANDO Y LUCHANDO POR UNA ALTERNATIVA POLÍTICA DE LAS Y LOS DE ABAJO!

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