Boletín| Sobre Parque Centenario

Parque Abierto // En Defensa del Espacio Público 

Con este boletín intentamos -desde nuestro lugar y forma de ver las cosas- ayudar con la difusión del conflicto del Parque Centenario y contar las formas de organización y participación que tuvimos los vecinos del Parque en la Asamblea.

Macri: mi ciudad no es tu empresa

El lunes 26 de Enero, a las 4 de la mañana, un gran número de trabajadores del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA), acompañados por un desproporcionado operativo de la Policía Metropolitana, comenzaron a vallar el Parque Centenario. Con la excusa de su “puesta en valor”, el Poder Ejecutivo del GCBA ordenó arbitraria y autoritariamente enrejar y modificar el Parque Centenario, sin un cartel de obra que indique por cuánto tiempo se iban a realizar qué obras.

La intención no es nueva. Ya en Septiembre del año pasado, la Asamblea de Parque Centenario logró impedir la colocación de la nueva reja perimetral. No fue tarea fácil, pero mediante un acampe permanente y mucha difusión, se logró que el Gobierno de Mauricio Macri haga a un lado la idea de enrejar nuestro Parque. Hasta estos días.

Porque no voy a poder pasear a mi perro antes de irme a dormir”, “Porque el espacio público debe ser abierto”, “Porque una ciudad con rejas nos quita la libertad, y sin ellas, nuestra sociedad sería mejor”, “Porque nadie nos consultó”. Los argumentos de por qué oponerse a las rejas son variados, y todos conviven, se entremezclan y accionan en conjunto a través de la Asamblea, para pedir un Parque Abierto, para pedir la Consulta Popular.

Es en estos casos donde los vecinos se dan cuenta que poco cuentan a la hora de definir planes a desarrollar en sus barrios. Podemos citar, concretamente, que se les negó la entrada a la reunión de la Junta Comunal, y que el proyecto presentado para realizar una Consulta Popular, fue rechazado por los 4 comuneros del PRO. Nos parece que es importante realizarnos preguntas sobre el modo de funcionamiento de las “instituciones representativas”, sobre todo en un año que se renuevan plazas de comuneros y legisladores, y mucho se va a estar hablando al respecto. Qué se les puede pedir a estas instituciones que modifiquen, para que actúen más justamente, pero también qué tareas tenemos los vecinos y vecinas para pensar el espacio en que vivimos, tratar de transformarlo, ser sensibles a lo que nos rodea. Y también, por qué no, coordinar con otros Espacios Públicos y Culturales que se encuentran amenazados por el avance privatista del Gobierno Porteño, como ser el Parque Saavedra, el Polideportivo de Parque Patricios y la Sala Alberdi.

El enrejamiento forma parte de la política general del macrismo, en torno a su modelo de Ciudad-empresa y a su política de Espacio Público, que intenta instalar una ciudad para pocos, mientras priva del aire libre y la cultura a miles de vecinos. El enrejamiento del Parque va en contra del derecho del uso irrestricto de este espacio, ya sea para desarrollar actividades recreativas, culturales o deportivas. El Gobierno de la Ciudad, consciente del rotundo rechazo que tendría la medida, respondió con un vallado e inutilización total del predio, y con la represión de la Metropolitana, ante la organización de las y los vecinos. A su vez, pisoteó la competencia de la comuna y se rehusó a consultar a la gente, siquiera, sobre si estaba de acuerdo con enrejar o no el Parque.

Por otro lado, la llamada “puesta en valor” tampoco fue discutida. Vemos elementos como la quita de espacio verde para la colocación de “juegos de vanguardia”, que podría verse también como colocación de cemento en donde debiera haber tierra, pasto, árboles. Con esto, el Gobierno ahorra en materia de mantenimiento. Y el ahorro, en año electoral, es algo muy buscado. Tanta es la falta de mantenimiento sufrida por el Parque, de mano de las tareas de la empresa Salvatori (con la anuencia de funcionarios PRO), que los propios vecinos, el año pasado, recuperaron una zona del mismo, donde sólo se formaba un lodazal, para convertirlo en una Huerta Comunitaria, espacio que sirvió para el aprendizaje, encuentro e intercambio de familias, estudiantes y docentes.

Todos sabemos que el enrejado no busca terminar con los hechos delictivos (que casi siempre se producen en las zonas “liberadas” por la policía para “su gente”), ni solucionar la situación que atraviesan los vecinos en situación de calle y el estado actual del Parque. Para ello no existen soluciones mágicas, sino políticas habitacionales, culturales, de trabajo genuino, salud y educación, que el Gobierno Porteño de Mauricio Macri se niega a dar.

Pero además, en medio de todo esto, se esconde una política cultural privatista, por la cual intentan que las actividades culturales abiertas hoy a todo tipo de iniciativas sean marginadas, privilegiando los acuerdos entre el gobierno de la ciudad y los grupos que ellos elijan. En tal caso, puede hablarse del Anfiteatro del Parque, que en sus inicios ofrecía sólo actividades gratuitas, encontrándose hoy, algunas de ellas, con valor de entrada, sin hablar de que sólo el GCBA decide quién actúa y quién no en él.

Otro intento de avanzar en la privatización de lo público puede verse en la ley que intentó colocar el PRO en la Legislatura a fin de año pasado, que permite la concesión a bares privados dentro de los parques y plazas de la Ciudad.

No nos olvidemos que, además, el PRO fomenta la instalación de un shopping en Caballito, de la empresa IRSA, en los terrenos de los corredores ferroviarios del Sarmiento. Esto generaría un boom inmobiliario en una de las zonas de mayor densidad de población y contaminación ambiental y auditiva de toda CABA. Recordamos, además, los problemas de suministro que presenta el lugar, siendo frecuentes los cortes de agua y luz. En vez de parquizar, tal como vecinos lo pidieron mediante petitorios, y hasta en las Audiencias Públicas, Macri sigue anteponiendo sus negocios. Y encima, encierra uno de los pocos pulmones que quedan en la Ciudad. Sumémosle a esto la tala total de los boulevares de la Av. 9 de Julio, para poner el Metrobus. ¿No terminaste de indignarte? Por 56 días, el Gobierno de la Ciudad cerró la línea A de subte. Aún habiendo documentos de los trabajadores del Subte justificando por qué tal pausa era innecesaria. Resulta difícil creer que, además de todo, las facturas vienen con aumentos (¡aún mayores que la inflación promedio!).

Las políticas privatistas y diseñadas para una elite, se aplican en los Espacios Públicos, la Cultura, la Salud, la Educación, el Trabajo, pero es importante ver que a todo se aplica la misma lógica y que, así como peleamos por mantener al Parque libre, es importante nutrirnos de otras experiencias, conocerlas y ayudarlas. Y empezar, entre todos, a ensayar esos nuevos modos de organización, cuyos embriones se pudieron ver en 2001, en estas mismas calles.

Ante todo esto, la Asamblea del Parque Centenario logró ser la referencia para quienes quieren participar del rechazo de la medida del enrejamiento, en defensa del espacio público. Desde allí se realizaron masivas asambleas, que tienen continuidad y eficacia gracias al trabajo en comisiones que lleva adelante lo que en ella se elabora y resuelve. Así es que se hizo un festival que contó con gran presencia de vecinos y vecinas de la zona y diversas actividades de difusión, entre otras cosas.

Te esperamos en la próxima Asamblea para seguir defendiendo el Parque.

 Cronología de un enrejado

Lunes 28/1 a la madrugada: el GCBA valla el Parque para enrejarlo

Lunes 28/1 a la tarde: 200 vecinos se reúnen en asamblea y se derriban las vallas. Represión de la Policía Metropolitana con 22 detenidos.

Martes 29/1: Nuevamente se reúne la asamblea de 300 vecinos. Infiltrados de la Metropolitana comienzan una gresca y, con esa excusa, la Policía vuelve a reprimir. 2 detenidos.

Miércoles 30/1: Asambleístas presentan un amparo. La Jueza Danas da lugar al amparo y sentencia la inmediata detención de las obras.

Jueves 31/1: Se realiza un masivo festival con la consigna “NO a las rejas”. Luego, se reúna un nueva asamblea de 500 personas.

Viernes 1/2: El juez Otchay da marcha atrás con el amparo y ordena la continuación de las obras. Sorprenden del juez su sorpresiva rapidez para expedirse en el asunto, sin notificar siquiera a los asambleístas.

Lunes 4/2: Los vecinos piden estar presentes en la reunión de Junta Comunal y se les prohíbe. Comuneros por la minoría presentaron proyecto para llamar a Consulta Popular, y fue rechazado.

Martes 12/2: Nuevo Festival y Asamblea

Ahora: ¿Quiénes somos?

Somos un grupo de vecinas y vecinos del Parque Centenario que formamos parte de la Corriente de Organizaciones de Base (COB) La Brecha, y que participamos activamente de la Asamblea del Parque Centenario. Entendemos que es importante el aporte de las organizaciones sociales y políticas en la asamblea, siempre que sea con el objetivo de respetar este espacio de base, priorizar la construcción y la participación de los vecinos y vecinas, evitando las prácticas de “aparateo” tan comunes en la política tradicional.

Desde La Brecha pensamos que la autoorganización es el mejor camino para resolver nuestros problemas y hacer un mundo mejor. Por eso creemos que la democracia y participación directa, en ámbitos horizontales como las Asambleas, son la mejor respuesta que los vecinos y vecinas de la Ciudad nos podemos dar para enfrentar las avanzadas privatistas del gobierno de Mauricio Macri.

 

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