El problema no sólo es la omisión estatal sino también lo que hacen y planean hacer los gobernantes

Desde el Espacio Es Nuestra La Ciudad, sentimos que esta catástrofe social, ambiental y urbanística (repetimos, evitable), es una consecuencia directa de las políticas que se vienen dando tanto los gobiernos nacional como del porteño y  provincial, fomentando un modelo de ciudad para pocos basado en la especulación inmobiliaria y los emprendimientos de lujo, en detrimento de las necesidades sociales en cuanto a hábitat y vivienda.

El pasado martes 2 de abril, la Ciudad de Buenos Aires debió lamentar 8 muertes, todas ellas evitables, así como todo lo que perdieron los vecinos de Nuñez, Saavedra, Coghlan, Villa Pueyrredón,  Paternal, Agronomía, Belgrano, Villa Santa Rita, Villa Lugano, Villa Ortúzar, Barrio Mitre, Barrio La Carbonilla, Villa Cildañez y el Barrio Los Piletones . La tormenta arrasó, surgió agua de lluvia y servida por puertas, rejillas, inodoros, alcantarillas. Además del problema del agua invadiendo sus vidas, los vecinos debieron esperar a que las empresas reestablezcan la luz, el agua potable, con demoras de varios días en algunos casos.

Desde el Espacio Es Nuestra La Ciudad, sentimos que esta catástrofe social, ambiental y urbanística (repetimos, evitable), es una consecuencia directa de las políticas que se vienen dando tanto los gobiernos nacional como del porteño y  provincial, fomentando un modelo de ciudad para pocos basado en la especulación inmobiliaria y los emprendimientos de lujo, en detrimento de las necesidades sociales en cuanto a hábitat y vivienda.

Así, desde fines del año pasado, denunciamos las implicancias claramente negativas del paquete de leyes del acuerdo entre los bloques del PRO y el interbloque kirchnerista (Frente para la Victoria, Nuevo Encuentro y Frente Progresista y Popular), que comenzó su proceso el pasado 1° de noviembre de 2012, día en el que se votó una primer tanda de leyes que incluye: la autorización para construir emprendimientos inmobiliarios en las playas ferroviarias ubicadas en Palermo, Liniers y Caballito (zonas sobreconstruídas) lo cual agravará tanto el problema de las inundaciones y la creación de un Centro de Transferencias de Cargas en el sur de la ciudad, en 37,5 hs. del ahora Parque Roca, en Villa Lugano (uno de los mayores terrenos verdes de la ciudad).

A su vez, existen proyectos de ley que consolidan dicho modelo de Ciudad impulsados por ambos gobiernos que fueron tratados parlamentariamente el año pasado y que su aprobación fue postergada hasta el presente año:

§         La creación de un Polo Audiovisual en la Isla Demarchi.

§         La construcción del barrio de lujo en la ex Ciudad Deportiva de Boca, lindando con el barrio Rodrigo Bueno.

§         El “Plan Maestro” de desarrollo para la Comuna 8 que entregará cientos de hectáreas de espacios verdes públicos a las corporaciones para emprendimientos comerciales.

§         Un Shopping y emprendimientos privados en Caballito.

§         La autorización para que se puedan otorgar concesiones y permisos para instalar bares y confiterías en las plazas y parques de la Ciudad.

Alertamos que, todas estas políticas, tienen en común la construcción sobre terrenos mayormente verdes o destinados por el Plan Urbano de la Ciudad a espacios verdes que tienen potencialidad para crear un sistema hídrico contra las inundaciones. La construcción en altura, al generar diques de contención de napas, agrava aún más el problema de las inundaciones.

Luchamos por que no se repita la dinámica que en los ’90 tomó lo que era zona de humedal para construir lo que hoy es Puerto Madero, no sólo potenciando el cambio climático y el problema de las inundaciones en barrios periféricos, sino aumentando la especulación inmobiliaria en tanto aumento del valor del suelo y generando un barrio de elite que se encuentra deshabitado en un 60%.

Estas medidas, favorecen un modelo de desarrollo urbano que sólo busca la producción de renta a través de la construcción indiscriminada. De este modelo se sirven y son cómplices las grandes corporaciones, entre las cuales podemos mencionar tanto a IRSA, de Eduardo Elsztain, como a Metrovías, del grupo Roggio.

El primer caso, siendo propietaria el shopping DOT, que por sus bombas de desagüe contribuye a las inundaciones del Barrio Mitre, y hacen que la crecida del agua en dicha zona se de en tiempo record. Esta desidia y falta de control, se cobró la vida de 2 personas mayores. 

El segundo caso, también se llevó una vida, esta vez de un trabajador del subte, que murió electrocutado la madrugada del 2 de Abril en la estación Los Incas de la línea B, una de las más modernas. Irónicamente, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires acaba de renovarle el contrato de concesión del servicio a la empresa Metrovías, quitándole la suntuosa caja de publicidad y alquiler de locales. Recordamos, además, que hace poco un amparo frenó el aumento del boleto del subte, que se pretendía elevar a $3,50. Esta medida se da a partir del traspaso del subte de Nación a Ciudad, medida que luego de idas y venidas, Macri y su gabinete decide aceptar, a cambio de los votos favorables de los Legisladores K a los proyectos que mencionábamos más arriba.

Tanto lo que son los anuncios de exención de pago de ABL por 6 meses como los subsidios a vivienda de entre 8.000 y 20.000 pesos a las viviendas afectadas, por parte del Gobierno porteño, como los beneficios extra que dará el gobierno nacional, no sólo resultan ineficientes, sino que no están mostrando una solución de fondo. Ninguno de los gobiernos ha realizado referencia alguna a las leyes y proyectos de ley mencionadas anteriormente, ni ha puesto sus esfuerzos por sancionar las responsabilidades de las empresas implicados en incrementar las inundaciones y peligros con sus obras.

Conjuntamente con la autorización de los emprendimientos inmobiliarios en el marco del acuerdo entre los bloques del PRO y el interbloque kirchnerista, se incluyó la habilitación del gobierno nacional a que el PRO tome préstamos del Banco Mundial para realizar obras sobre el arroyo Vega por más de 150 millones de dólares. A pesar de que desde su llegada al gobierno en 2007 los impuestos en la ciudad subieron en todos los rubros, la deuda en pesos con organismos internacionales de crédito y bancos privados extranjeros creció un 300 por ciento. El PRO sigue endeudándose para hacer bicisendas, enrejar plazas y armar a la policía metropolitana, mientras todas las áreas sociales (vivienda, salud, educación pública) sufren la sub-ejecución de lo presupuestado todos los años. Un claro ejemplo de esto, es la reducción del presupuesto destinado a obras pluviales durante el 2011-2012, sumado a una subejecucion de mas del 60%.

La masacre ambiental y social que se generó a partir de las lluvias torrenciales en la zona metropolitana nos lleva a varias reflexiones. La primera, es el valor de la solidaridad y de la organización desde abajo ante estas situaciones climáticas de gravísimas consecuencias para la población. Por eso nos sumamos a las colectas y demás tareas que se están haciendo para paliar la situación de los afectados, que son cientos de miles, aparte del más de centenar de muertos. 

Sumado a toda esta problemática, las inundaciones intensificaron otros conflictos latentes y las protestas por las malas condiciones de vida en la Ciudad. Habitantes de la comuna 8 a quienes el Gobierno de la Ciudad les ha prometido en reiteradas oportunidades la adjudicación de viviendas en el complejo de Av. Gral Paz y Castañares (complejo que construía la Fundación Madres de Plaza de Mayo hasta que se produjeran las denuncias de corrupción de sus altos dirigentes) fueron reprimidos por la Policía Federal en un intento por ingresar a las viviendas vacías que todavía no han sido entregadas. Cientos de familias del Barrio de Los Piletones que perdieron todas sus pertenencias y viviendas por las inundaciones ocuparon las viviendas vacías de los departamentos que se encontraban en construcción detrás del barrio y cuyas obras se encontraban paralizadas luego de la denuncia de los hechos de corrupción en el interior de la Fundación de las Madres. Por otra parte, se produjeron protestas espontáneas por las inundaciones y la falta de previsión estatal. Exigimos que ambos gobiernos escuchen estos reclamos, solucionen estos nuevos conflictos y las necesidades de las familias sin recurrir a la represión o criminalización. Denunciamos la falta y nula intención de ambos gobiernos de avanzar con la urbanización de las villas ubicadas en la Ciudad, así como también de sanear su suelo y sus servicios, situaciones que contribuyen a profundizar los efectos sociales de los fenómenos naturales.

No podemos dejar de mencionar que este tipo de políticas claramente negativas para la sociedad, no se ven sólo en la Ciudad de Buenos Aires y el área Metropolitana, sino que han generado una tragedia de dimensiones que aún se están tratando de esclarecer en toda la ciudad de La Plata.

Miles de familias continúan inundadas, perdieron sus casas, no tienen acceso a luz ni agua y aún no obtuvieron respuestas efectivas. Existen planes de contingencia y emergencia en la Ciudad que no se cumplieron. En los próximos días se tratarán en la Legislatura de la Ciudad medidas de reparaciones para las familias víctimas de las inundaciones. Exigimos que las reparaciones tienen que ser integrales, el relevamiento de los daños debe ser realizado por los funcionarios del Gobierno y no poner la carga de la prueba a las familias, sin trabas burocráticas y adecuadas especialmente a los sectores de la población que por vivir en barrios informales requieren medidas diferenciadas.

En este sentido, exigimos que se adopten medidas para frenar la especulación inmobiliaria y los grandes proyectos que no harán otra cosa que profundizar las consecuencias negativas de hechos naturales, y que se empiece una discusión intensa y participativa. Puntualmente exigimos:

A) Se deroguen las leyes sancionadas en los últimos meses del año pasado en el marco del pacto Pro-k y se impulsen los grandes proyectos de corredores verdes y sistemas de lagos en estos terrenos para propender a evitar las inundaciones.

B) Se archiven los proyectos de ley referenciados.

C) Se reglamente la ley N° 3.871 de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático, que ya lleva dos años de sancionada por la Legislatura. Elaborar e implementar el Plan de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático de la Ciudad a través de un proceso participativo.

D) Se inicie el proceso de discusión participativo del Código Urbanístico que el Plan Urbano Ambiental exige se sancione a fin de considerar las dimensiones ambientales, morfológicas y funcionales de la ciudad en su totalidad, como las particularidades de sus diversas zonas, barrios y sectores.

E) Se paralicen las obras y los proyectos que reducen espacios verdes en la Ciudad, disminuyen su función hídrica como los estacionamientos subterráneos debajo de plazas autorizados por las leyes N° 3057 y N° 3058 y se deje de cementar las superficies parquizadas.

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Espacio “Es Nuestra la Ciudad” 

Corriente de Organizaciones de Base La Brecha (COB La Brecha), El Frente Popular Darío Santillán, Espacio Chico Mendes, Marea Popular, El Gleyzer, Colectivo por la Igualdad, Partido Social de la Ciudad, Instituto de Relaciones Ecuménicas (IRE), Frente Popular Darío Santillán – Corriente Nacional, Agrupación Kiki Lezcano, CTA Comuna 4, Compadres del Horizonte, Movimiento Popular Latinoamérica,Organización El Hormiguero, Unidad Popular (UP).

 esnuestralaciudad@gmail.com

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