¡Libertad y Absolución Ya! Para Marina y Ailén Jara

¡Libertad y Absolución Ya!

Para Marina y Ailén Jara

 Desde la Corriente de Organizaciones de Base La Brecha queremos expresar nuestro más profundo repudio ante el juicio contra las hermanas Ailén y Marina Jara, presas por defenderse de un ataque sexual  perpetrado por un vecino. Luego de 2 años de estar presas, la justicia las  somete a un juicio irregular, donde no se incorporo la perspectiva de género tal como debería cumplirse según la ley 26.485. Las complicidades entre los funcionarios de la justicia y la policía demuestran una vez más que solo unidas podremos hacernos de verdadera Justicia. Hoy y mañana pediremos por su Libertad y Absolución.

La historia


Ailén y Marina Jara son dos jóvenes del barrio Sanguinetti de la localidad bonaerense de Moreno.  Ambas iban a la secundaria  y trabajaban para ayudar a su mamá, una realidad como muchas, común en el al conurbano bonaerense. El 19 de febrero de 2011 volvían de bailar cuando un vecino, Juan Antonio Leguizamón Avalos, el cual conocían por haberlas hostigado y acosado sistemáticamente, sobre todo a Ailén, las intentó atacar. Leguizamón estaba armado. Las quizo amedrentar con disparos al aire. Después de eso, Marina sacó un cuchillo de su cartera y se lo clavó en la espalda para que puedan escapar. A partir de ahí forcejearon y entre las dos le quitaron el arma. Rápidamente lograron escaparse. El hombre, que había salido de prisión hacía poco, tras haber estado estuvo detenido 7 años por robo agravado en banda, portación de arma de guerra y privación ilegítima de la libertad.
Las irregularidades y el porque de la complicidad


Las jóvenes decidieron presentarse a declarar, entregando el cuchillo que usaron para defenderse y pensando que de esta forma, al reaccionar en su legitima defensa, pronto podrían volver a su hogar. Desde ese momento empezó el horror.  En la comisaría les abrieron una causa por tentativa de homicidio, quedando detenidas primero en Magdalena, donde sufrieron continua violencia institucional, y luego en la Unidad N° 8 del penal de Los Hornos de La Plata.  El agresor fue internado por un golpe en la cabeza, producto del forcejeo, y una herida superficial de arma blanca en el tórax.

Dentro de las irregularidades del caso se encuentran el falso testimonio por parte de los testigos que proveyó la defensa, la manipulación de las pruebas por parte del personal policial y judicial, la desidia por parte de la fiscalía solicitando prisión preventiva para las hermanas ya que argumentaban que el agresor había muerto, la introducción de una posible relación amorosa, justificando la reacción del agresor y sobre todo la falta de inclusión de perspectiva de género según ley  26.485, que tiene como objetivo la protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres.

Según uno de los abogados defensores de la causa “La agresión a las chicas por parte de Leguizamón fue previa, constante e incesante. Eso es violencia de género. Sin embargo nunca se investigó el acoso anterior.” Asimismo los testimonios de las personas del barrio Sanguinetti de la localidad de Moreno que facilitaron los abogados de Ailén y Marina Jara coincidieron en señalar a Leguizamón como una persona violenta. Los vecinos que se presentaron ante el Tribunal lo vincularon al narcotráfico. El caso de Marina y Ailén es paradigmático, ya que el juicio estuvo plagado de irregularidades y actitudes sexistas. La fiscalía pidió 5 años y 6 meses en el caso de que el Tribunal decida que es tentativa de homicidio, o 3 años y 6 meses por lesiones graves. Los abogados de las hermanas Jara solicitaron su absolución.

La violencia de género en nuestra sociedad 

Entonces nos preguntamos, ¿cómo es que para esta justicia patriarcal las mujeres debemos dejarnos acosar, maltratar, humillar por que sino perdemos nuestra libertad? La complicidad entre los funcionarios del poder judicial, la policía y el agresor son evidentes ante nuestros ojos. Una realidad que se replica en todos los barrios pobres, donde la violencia machista y económica es una constante, donde nuestras  compañeras mas jóvenes tienen que salir armadas para que no las violen, acosen o secuestren.
Creemos que es inaceptable que mientras el atacante está libre y saludable caminando por su barrio, con toda impunidad, Marina y Ailén se encuentren viviendo  hace dos años el calvario que conlleva  el acoso psicológico y los maltratos por parte del personal penitenciario, y encima se deban justificar ante un tribunal haberse defendido.

Según la Campaña Nacional contra las Violencias hacia las Mujeres, de la cual somos parte, en el caso  de Ailen y Marina Jara se revelan cinco tipos de violencias prohibidas por la ley 26.485 que se ejercieron sobre las hermanas: 
1.-Violencia psicológica: ya que su vecino Juan Antonio Leguizamón, de 35 años y supuesta víctima, acosó a una de las chicas largo tiempo por el barrio para que acceda a tener relaciones sexuales con él.

2.-Violencia sexual: las jóvenes sufrieron un intento de abuso sexual y se defendieron del ataque de Leguizamón, quien las amenazó con un arma de fuego.

3.-Violencia institucional: policía y poder judicial desoyeron el relato de acoso sexual de las jóvenes y las revictimizaron al hacerlas sospechosas de una relación amorosa para justificar el acoso. Se visualiza una causa “armada”, lo cual es posible dada la relación cercana del agresor con la policía: irregularidades en la etapa de instrucción, apremios ilegales dentro del sistema penitenciario, negligencia en la atención de la salud de Ailén y una condena anticipada que padecieron durante dos años, sin siquiera el beneficio de la prisión domiciliaria.

4.-Violencia económica: al ser dos jóvenes pobres contaron la mayor parte del tiempo con un defensor público que no les creyó ni incluyó la perspectiva de género.

5.-Violencias simbólica y mediática: son colocadas en el lugar de “sospechosas” en una reproducción del discurso judicial acrítica y sin perspectiva de género, que luego es tomada por parte de los medios de comunicación.

Desde la Corriente de Organizaciones de Base La Brecha creemos, no solo, que la Justicia tiene que dar una sentencia ejemplar dando la absolución a las hermanas Jara, sino que el Estado es responsable  garantizar de una vez por todas  el cumplimiento de la ley 26.485  para prevenir, sancionar, y erradicar la violencia contra las mujeres. Para esto, no solo hace falta que la justicia actúe con el debido proceso sino que es necesario, prevenir, promover y ejecutar en todos los ámbitos institucionales y desde todos los poderes, Legislativo, Ejecutivo y Judicial, el trabajo y profundización de una perspectiva de género real y concreta, asi como también una educación sexual integral, no  racista, no violenta y no sexista que promueva el cese de violencias de géneros, para no seguir lamentándonos ante la realidad cotidiana.

¡No queremos  y no vamos a permitir otra sentencia escandalosa como la de Marita Verón!

¡Exigimos  el derecho a la legítima defensa de las mujeres!
¡Libertad, Absolución y justicia YA para Ailén y Marina Jara!

El Martes 9 de abril, 12hs concentramos en las calles 26 y 27 de la ciudad de Mercedes, frente al Tribunal en lo Criminal N° 2, provincia de Buenos Aires, para apoyar y acompañar a las  Hermanas Jara.

¡Contra el Patriarcado y el Capitalismo, Organizadxs y en Lucha!

 

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