¿La vida por una cartera?

 Ante la ola de linchamientos que vienen sucediendo a lo largo y ancho del país, desde COB La Brecha repudiamos profundamente estas golpizas y denunciamos que ponen por delante la propiedad a la vida humana, son hechos irracionales que llevan a herir o matar, a despreciar la vida, por un objeto, y merecen nuestra más enérgica condena.

 La muerte de David Moreira, en Rosario, después de una feroz golpiza a manos de una turba de supuestos “vecinos comunes indignados por la inseguridad” es el ejemplo más doloroso de una sociedad de consumo en donde el odio hacia quienes atentan contra la propiedad privada llega a niveles inimaginables.

Advertimos que en estas acciones se toma a pequeños ladrones, o sospechosos de serlo, en chivos expiatorios de todos los males. No negamos el avance de la inseguridad, pero rechazamos que la forma de combatirla sea con una escalada de violencia. La inseguridad no es responsabilidad de quien sale a robar, hombres y mujeres, que así como algunos nacen en cuna de oro, a ellos les tocó nacer sin cuna, sin educación, sin asistencia médica, sin un plato de comida, pasando frío y calor, con los lazos sociales rotos, destruidos.

En este marco, el gobierno provincial de Daniel Scioli acaba de declarar la emergencia en materia de seguridad apuntando a la profundización del estado policial de la mano de la nefasta policía Bonaerense. La reincorporación de unos 15 mil agentes retirados –que se sumarán a los 60 mil actuales- y la compra de armamento por 600 millones de pesos, tienen el único fin de dar una respuesta demagógica a la supuesta demanda popular por “seguridad”, donde hasta se vislumbra la posibilidad de prohibir lxs acompañantes en motos de baja cilindrada en lugares céntricos.

Estas medidas lo único que hacen es reforzar la estructura de la Bonaerense, que no es otra cosa que robustecer el crimen organizado, el narcotráfico y la trata de personas; realidades que no podrían ser tales sin la articulación del poder policial, político y judicial.

Llamamos a repudiar estos hechos de linchamientos, porque no son “justicia” ya que no atacan las causas estructurales, y porque condenan brutalmente a quienes son más víctimas que victimarios de este sistema social.

Denunciamos que el plan de seguridad de Scioli está condenado al fracaso, no es más que una medida de tinte electoralista, no vamos a tener mayor seguridad hasta que se ataquen las reales causas.

 Llamamos a seguir organizándonos para reclamar por trabajo, salud, educación, vivienda, reparto de la riqueza. Llamamos a no esperar de brazos cruzados que las “instituciones” resuelvan nuestros problemas sino a tomar en nuestras manos la construcción cotidiana de otro mundo posible, en los barrios, en las escuelas, en las universidades, como venimos haciendo desde hace muchos años desde las organizaciones populares.

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