¡ A 3 AÑOS DE LA MASACRE DE ONCE, EXIGIMOS JUSTICIA !

Se viene un 2015 lleno de promesas de algunxs y dolor de muchxs. Florencio Randazzo, actual Ministro de Transporte e Interior y autodenominado candidato presidencial preferido de Cristina, hace campaña con su “Revolución Ferroviaria”. Pero la realidad es que los cambios no fueron producto de iniciativas sino de urgencias, tampoco fueron “revolucionarios”, y se acumulan las promesas incumplidas. Una de estas promesas incumplidas es la instalación del sistema de frenos automáticos que hubieran evitado la masacre que aquel fatídico 22 de febrero de 2012 se llevó la vida de 52 trabajadorxs y dejó a más de 800 heridxs.

Las obras más nodales en el sistema ferroviario de los últimos años han sido consecuencia de las masacres provocadas por el deterioro a través de los años, que se iniciaron luego de 10 años de tenernos viajando como ganado en trenes inseguros y obsoletos. El servicio de transporte ferroviario ha sido una de las presas preferidas de las privatizaciones menemistas, dejando todo en manos de empresarios vaciadores, como los Roggio, Romero y los hermanos Cirigliano. Estos últimos, a pesar de estar acusados en el juicio del #22F, son favorecidos con la mayor tajada de subsidios que entrega el Estado Nacional a transporte colectivo (a través del Grupo Plaza).

No sorprende esta actitud de un Gobierno que ha sabido mantener buenas relaciones no sólo con empresarios favorecidos por el menemismo, sino también con las más rancias burocracias sindicales. José Pedraza, Secretario General de la Unión Ferroviaria, dio la orden del ataque de patotas contra un corte de vías, cobrándose la vida de Mariano Ferreyra e hiriendo gravemente a Elsa Rodríguez.

La compra de material rodante a China es un paso incompleto sin la actualización del resto de los componentes (vías, estaciones, comunicaciones), como lo demuestran los constantes descarrilos. Tampoco representan en algunas líneas (como la Mitre) mejoras en las frecuencias, lo que impide que el tren recupere pasajeros para el transporte diario.

Cabe preguntarse por qué en lugar de comprar material rodante, no se utilizó para su construcción la infraestructura que ya existe en el país, así como los trabajadores/as especializados, por ejemplo los obreros de EMFER y TATSA y sus instalaciones. Ni siquiera se orientaron estos recursos locales para el mantenimiento de los Nuevos Trenes “Argentinos” (nos preguntamos qué tienen de argentinos…).

Mientras Cristina firmaba el acuerdo con Xi Jinping, cerca de 500 familias peleaban por sus puestos de trabajo luego del vaciamiento y eran reprimidxs por la gendarmería del nacional y popular Berni. No sólo eso, delegadxs de esta misma fábrica han sido procesadxs por denunciar que sus patrones, ni más ni menos que los hermanos Cirigliano, quemaron pruebas que los involucraba con la masacre de Once.

En marzo de 2014 comenzó el juicio oral, que tiene como principales acusados a los hermanos Cirigliano y los ex secretarios de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi y Ricardo Jaime (condenado por otra causa con 6 meses de prisión en suspenso por ocultamiento de pruebas). Lamentablemente, en febrero del mismo año es asesinado Leandro Andrada, el motorman que entregó el Chapa 1 a Marcos Córdoba (también acusado), observando que el tren “andaba lento de frenos”.

En una guerra de acusaciones mediáticas, los funcionarios del gobierno hablaron de sabotaje y culparon a lxs trabajadorxs, sobre quienes se ejerce cada vez un mayor control y represión, en vez de garantizar condiciones laborales y de transporte público dignas.

Las medidas del Gobierno kirchnerista para el transporte no han modificado el paradigma del sistema ferroviario, centrado hoy en día en los ramales suburbanos en Buenos Aires y con algunos tibios pasos en algún ramal de carga para el envío de materias primas para los puertos (de la mano de las inversiones, otra vez, provenientes de China). Los trenes comprados forman parte de un paquete de acuerdos económicos que presentan el panorama de una nueva relación de dependencia.

Mientras, continuamos viviendo descarrilos, accidentes con el tercer riel, frecuencias “poco frecuentes”, demoras, servicios nocturnos escasos (como el suspendido turno noche del Sarmiento), y viajes hacinados.

El transporte público no puede quedar en manos de intereses privados, sino que debe ser parte de la gestión estatal, con un verdadero control de trabajadorxs y usuarixs. Somos nosotrxs quienes realizamos relevamientos populares, nosotrxs quienes peleamos por condiciones dignas de viaje, nosotrxs quienes exigimos mejoras en nuestras condiciones de trabajo. Necesitamos hacernos oir para evitar que se derrame ni una gota mas de sangre del pueblo.

 

¡ JUSTICIA POR LAS VÍCTIMAS DE LA MASACRE DE ONCE !

¡ CARCEL COMUN Y EFECTIVA PARA TODXS LXS IMPLICADXS ! QUEREMOS A SCHAVI, JAIME Y CIRIGLIANO TRAS LAS REJAS.

ESTATIZACIÓN DEL SISTEMA FERROVIARIO CON CONTROL DE TRABAJADORXS Y USUARIXS

¡ QUE VUELVAN LOS RAMALES CERRADOS ! POR LA RECUPERACIÓN INTEGRAL DEL FERROCARRIL EN EL PAÍS.

 

CONVOCAMOS A LA PLAZA DE MAYO 19.30 HS. ESTE DOMINGO 22 DE FEBRERO

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