¡ESTE 8 DE MARZO A LAS MUJERES NOS SOBRAN RAZONES PARA LUCHAR!

7 DE MARZO – DIA DE LA VISIBILIDAD LESBICA
8 DE MARZO – DIA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES TRABAJADORAS
Orgullxs, les queríamos decir que vamos avanzando!
Les esperamos en las calles con nosotras:


  • LA PLATA – Peatonal feminista con la Campaña contra las Violencias hacia las Mujeres – 8/3 16hs en Plaza Italia (7y 44)
  • BUENOS AIRES – 9/3 16hs Obelisco –  Convocatoria a pre-actividades // 17.30hs – Marcha desde Congreso a Plaza de Mayo –  (Punto de encuentro Plaza Lorea)
  • CÓRDOBA  – 9/3 18hs Marcha desde Colón y Cañada
  • TUCUMÁN – 9/3 18hs  Marcha desde Plaza Independencia

¡ESTE 8 DE MARZO A LAS MUJERES NOS SOBRAN RAZONES PARA LUCHAR!

 

08mar15

Situación de las mujeres trabajadoras en la coyuntura nacional

Si el 8 de marzo es el Día de la Mujer, ¿qué pasa el resto del año?

Nuevamente 8 de marzo y la conmemoración del Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras nos convoca, el origen esta fecha histórica se remonta a 1910 cuando Clara Zetkin propuso ante el II Congreso Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague instalarlo como día en memoria de las luchas que se venían librando desde el siglo anterior, por la pelea por la reducción de la jornada laboral, mejores condiciones de trabajo, y en perspectiva de avanzar por la conquista del voto para las mujeres, luchas que se extendieron en distintos lugares del mundo como Estados Unidos, Europa, Rusia. En América Latina y el Caribe, hay indicios de su conmemoración desde la década de 1930. Pero, ¿qué ocurre durante el año? La pregunta, desde hace tiempo, recorre nuestros barrios, lugares de trabajo, estudio y espacios de organización. Y ocurre violencia, discriminación, trata, sexismo, abuso, invisibilidad, femicidios, pobreza. Todo eso sucede en el año.

Precarización del trabajo, trabajo en el hogar no remunerado y maltrato

En Argentina el trabajo muestra el carácter de precariedad de la siguiente manera: sueldos bajos, flexibilización, pasantías, período de prueba, empleos no registrados, no pago de horas extras o licencias diversas (estudio, enfermedad, día femenino). Las cifras con respecto al trabajo no registrado se han triplicado en la última década, siendo más alta en sectores como la construcción (65%), textil (60%), y el trabajo rural (77%). Pero la situación con respecto a las mujeres marca que el trabajo no registrado llega al 35,5% mientras que en los varones es del 28%.

A eso se suma que para las mujeres los salarios son más bajos, las jornadas más largas y la presión laboral es mayor, teniendo serias consecuencias en cuanto a la salud. Además de regresar a nuestras casas y tener que ocuparnos del trabajo invisibilizado, el trabajo doméstico, el cual permite que el sistema capitalista nunca se detenga ya que el trabajo no remunerado que las mujeres realizamos en el hogar es una pieza fundamental en la ingeniería de reproducción del capital. ¿Qué pasaría si decidiéramos no cuidar más, no ser madres, no ocuparnos de lxs hijxs y familiares que requieren cuidados, de la limpieza del hogar, de hacer y servir la comida, de ir al supermercado y el pago de servicios?

Una de las mayores problemáticas que atravesamos las mujeres en el ámbito laboral es el acoso, psicológico y sexual. A fines de 2014, la Oficina de Asesoramiento sobre Violencia Laboral dio a conocer un estudio donde revela que nueve de cada diez mujeres padecen de acoso sexual o psicológico en el trabajo. Los abusos suelen estar acompañados por “promesas” de ascensos. Además, según afirma el informe la mayoría de los casos de abuso se registran en el trabajo doméstico, ámbito donde el 97% son mujeres (jefas de familia, hermanas que cuidan de sus hermanxs, abuelas, tías que cuidan a lxs niñxs y adolescentes de la familia) y en muchos casos en una condición económica vulnerable.

Violencia en los barrios

Las cifras de femicidios en lo que va de 2015 son alarmantes: más de veinte femicidios. No sería descabellado pensar que la cifra real es mucho mayor, teniendo en cuenta que muchos casos no trascienden a los medios de comunicación. De acuerdo a este comienzo de año, es fácil imaginar que en 2015 la sangre de las mujeres seguirá tiñendo las páginas de la sección de policiales de los diarios de todo el país.

Desde 2008 se produjeron 1808 femicidios, a razón de cinco mujeres asesinadas por semana. Las cifras surgen del Observatorio de Femicidios en la Argentina, de La Casa del Encuentro, quienes realizan desde hace siete años la presentación del informe de femicidios, en ausencia de estadísticas oficiales.

En Argentina, desde marzo de 2009 contamos con una Ley Nacional de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales. También señala el último informe de La Casa del Encuentro que una de cada seis víctimas de violencia de género ya había hecho la denuncia. Si bien muchas de las herramientas y políticas que plantea la Ley N° 26.485 se han puesto en marcha, es evidente que resultan insuficientes por la emergencia en la que hoy nos encontramos frente a la violencia hacia las mujeres y la falta de recursos y programas ofrecidos por el Estado para poder abordar esta gravísima problemática de cara a ofrecer soluciones, acompañamiento y concientización sobre el tema. La declaración de emergencia nacional favorecería a que las instituciones encargadas de aplicar la Ley Nacional funcionen correctamente y se ajusten a la situación que viven las mujeres que sufren violencia.

Tampoco hay cifras de estadísticas oficiales sobre la cantidad de secuestros de jóvenes por redes de trata con fines de explotación sexual, sólo se tiene noción de los casos judicializados. Pero sabemos que el país es lugar de origen, tránsito y destino de la trata y la denuncia constante que realizamos es que estas redes de trata operan impunemente en los barrios con complicidad policial. Existen muchas leyes para combatir este delito de lesa humanidad, como la Ley N° 26.842 que fija penas de 3 a 15 años de prisión. Sin embargo, pocas veces se llega a apresar a los verdaderos responsables, que tienen connivencia con la policía, la justicia y demás funcionarios políticos. Desde 2008 hasta 2014 se rescató a 6.339 víctimas de explotación laboral y sexual en el país, lo cual marca el aumento de este delito.

Leyes sancionadas y leyes pendientes

Si bien en los últimos diez años se ha logrado la sanción de leyes gracias a la movilización y lucha de diversos sectores, sigue pendiente un derecho clave para las personas gestantes: el aborto legal seguro y gratuito. En Argentina se practican entre 500 a 700 mil abortos por año y aun así para el Estado está fuera de discusión en la agenda política. El 2014 concluyó sin que se discutiera el proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo en el Congreso y esa es la “gran deuda de la democracia con las mujeres argentinas”, como lo define la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. El 2015 nos encuentra con una mención al tema por parte del Ministro de Salud, quien planteó el acceso a este derecho en términos de “sanitarismo” y dio cuenta de la cantidad de personas gestantes que mueren por abortos clandestinos, pero, como estamos acostumbradxs, en seguida salió Aníbal Fernández a precisar que el aborto es un tema que no está en la agenda. No caben dudas de que tener un Papa argentino nos obliga a redoblar los esfuerzos para que no haya más abortos clandestinos.

Justicia Patriarcal

Desde 2014 para acá comenzaron a visibilizarse cada vez más casos de Justicia Patriarcal. Este tipo de accionar por “La Justicia” implica una vulneración en el acceso a la justicia y una violación sistemática de los derechos de las mujeres. En un país en el que durante el último año una mujer fue asesinada por violencia sexista cada 30 horas, es imperativo reclamar el cumplimiento de las leyes contra la violencia hacia las mujeres y pedir políticas públicas efectivas y reales que apunten a la prevención y a la atención de las personas en situación de violencia.
Por estos días, Yanina González, emblema de esta injusticia, espera en prisión domiciliaria la sentencia que podría condenarla a más de seis años de cárcel por no haber garantizado la vida de su hija, asesinada por su ex pareja, el femicida y golpeador Alejandro Fernández, quien está libre.
Otro caso emblemático es el de Reina Maraz que por ser mujer migrante, pobre e indígena condenada fue cadena perpetua por un fallo escandaloso donde la justicia es la cara del racismo y del machismo.

Heterosexualidad ¿obligatoria? Visibilidad Lésbica 

Las lesbianas parece que no existimos. En la vida pública, en la televisión, en el trabajo, en la política, en el barrio, en cualquier lugar es difícil encontrar una lesbiana que no tenga problemas en visibilizarse, más allá de las que militan en el activismo LGTB. Está naturalizado que las mujeres somos heterosexuales. Ahora bien, esa presunción la descartamos. Sin embargo, para nosotrxs es siempre necesaria esta visibilidad: no se puede vivir una vida plena y libre si negamos nuestras relaciones, sexualidad, diversidad y disidencia sexual.
El origen del Día de la Visibilidad Lésbica en Argentina es producto del lamentable crimen de Natalia “Pepa” Gaitán cuando tenía 27 años. En marzo de 2010, Pepa fue asesinada de un escopetazo por ser lesbiana, por ser machona, por no “respetar” la normalidad de género impuesta por este sistema heterosexista. Daniel Torres padrasto de su novia, la asesinó en el Parque Liceo, un área humilde de la periferia de la ciudad de Córdoba. Por el hecho, Torres fue condenado a catorce años de cárcel. Debido a la manifestación y presión de organizaciones sociales en reclamo de justicia, todos los 7 de marzo se ha instalado este día de lucha y visibilización de la identidad lésbica.

¿Y qué dicen los medios masivos de comunicación?

Todas estas violencias y situaciones opresivas que hemos detallado son invisibilizadas o menospreciadas por los medios masivos de comunicación, que a su vez avalan y reproducen las prácticas machistas, como la cosificación del cuerpo de las mujeres y la discriminación a la diversidad sexual, entre otras.
Si bien la ley 26485 contempla tipos y modalidades de violencia, entre ellos la violencia simbólica, dentro de la cual una es la violencia mediática, descrita como “aquella publicación o difusión de mensajes e imágenes estereotipados a través de cualquier medio masivo de comunicación, que de manera directa o indirecta promueva la explotación de mujeres o sus imágenes, injurie, difame, o discrimine, deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres, como así también la utilización de mujeres, adolescentes y niñas en mensajes e imágenes pornográficas, legitimando la desigualdad de trato o construya patrones socioculturales reproductores de la desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres. De todas formas los medios masivos de comunicación naturalizan conductas sexistas y discriminatorias. No alcanzarían estas páginas para enumerar ejemplos: la televisión se lleva la mayor parte de ellos, tal como se muestra en las publicidades de productos de limpieza, ropa o cosmética, o en el tipo de programas propuesto por el empresario y conductor Marcelo Tinelli, paradójicamente elegido como Personalidad destacada de la Cultura por la Legislatura porteña el año pasado.
El debate sobre la violencia mediática aún es incipiente, pero estas “verdades” transmitidas las 24 horas del día deben ser cuestionadas, no sólo con multas millonarias, sino para que deje de ser rentable para la industria del entretenimiento transmitir esos mensajes por las consecuencias que producen en la vida cotidiana de todxs.

¿Qué decimos nosotrxs?

Desde COB-La Brecha nos organizamos en los barrios, en los centros culturales, en los trabajos, en los sindicatos, en las universidades, y transversalmente en organizaciones específicas dedicándonos a la militancia de géneros y disidencia sexuales porque entendemos que organizadxs podemos dar pelea en cada lugar, porque colectivamente podemos formarnos, acompañarnos y fortalecernos.
Como todos los años, este 2015 nos encuentra en lucha: acompañando el juicio a Yanina González; concientizando sobre la violencia machista; peleando contra la precarización laboral; acompañando casos de discriminación y abuso a lesbianas, bisexuales, trans, gays, instalando el cuestionamiento al orden heterosexista, insistiendo y debatiendo para que cada vez más seamos lxs que estemos en las calles para que salga la ley por el aborto legal seguro y gratuito. Estamos juntxs y dispuestxs a luchar por las demandas que nos faltan, a seguir organizándonos compañerxs, compañeras -especialmente para que se despojen de la falsa idea de que deben ocuparse de lo doméstico-, problematizando a nuestros compañeros varones sobre sus privilegios y preguntándonos sobre el machismo que tenemos incorporado, recuperando la tradición de lucha del movimiento feminista, de las compañeras del movimiento piquetero, de lxs compañerxs que luchan por la visibilidad de las identidades disidentes y de las luchas transnacionales como la que llevan adelante las compañeras Kurdas.

Por eso este 8 de marzo decimos:

⋆ ¡¡¡Basta de violencias y femicidios!!!

⋆ Ley de emergencia nacional. Implementación y aplicación efectiva de las leyes en curso.

⋆No a la precarización de la vida. Igual tarea, igual salario. Redistribución equitativa de las tareas domésticas y cuidados. Trabajo digno, tierra y vivienda para vivir.

⋆Aborto legal, seguro y gratuito. Por el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos.

⋆¡Separación del Estado de la Iglesia!

⋆Basta de Lesbotrasbifobia. No a la discriminación, la violencia y la fobia hacia gays, lesbiana, bisexuales, trans, queers, intersex. ¡La Pepa Gaitán siempre presente!

⋆¡Basta de Justicia Patriarcal, racista y xenófoba!

⋆Por una educación emancipadora y no heterosexista

⋆Desmantelamiento de todas las redes de trata y de las redes de complicidad política, policial y judicial

⋆Viva la lucha de las mujeres Kurdas contra el sistema patriarcal y el imperialismo

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