EMPUÑAR LA TIZA, COMO UNA BANDERA

Este 4 de abril se cumplen 8 años del fusilamiento por la espalda de Carlos Fuentealba, trabajador de la educación neuquino.

Dos argentinas se enfrentaron aquella mañana patagónica. El asesino no disparó por un exceso o enojo repentino. Hubo un plan armado desde la máxima autoridad política de la provincia, resuelto a escarmentar a la docencia neuquina y de rebote de todo el país. El objetivo fue imponer por la fuerza el conocido discurso de que lxs docentes deben limitarse a trabajar y no a participar de la vida gremial y política con su propia voz. Esto lo dijo con claridad el propio gobernador de la provincia, Jorge Sobisch.
Otro país se levantaba aquel día en la ruta. Un país que venía y viene de lejos, que tiene hondas raíces en nuestra historia. Carlos Fuentealba no se despertó de repente enojado ese día.
Carlos era miembro activo y consciente de ATEN, el gremio docente nacido en la resistencia a la última dictadura. Nacido en un proceso de asambleas de base y que mantiene hasta hoy esa sustancia democrática y de clase.
Carlos tuvo una trayectoria de clase, nació en una familia del pueblo obrero, laburó en la construcción, en un supermercado, en un laboratorio, estudiaba mientras tanto para profesor, formándose en la consciencia crítica de la sociedad en que vivimos, militando en cada espacio de la vida cotidiana que lo iba conformando y que él iba transformando.
Sus estudiantes, sus compañerxs de trabajo, sus compañerxs de militancia, su familia, todos coinciden: Carlos empuñaba la tiza con pasión.
Esta historia de dos países no ha terminado. Cuando vemos que hoy se sigue cantando el himno a Sarmiento en las escuelas, no podemos olvidar sus frases: “Hay que desalojar al criollo como éste desalojara al indio.En 100 años del mejor sistema de instrucción no haréis de él un obrero Inglés. No debe ahorrarse sangre de gauchos, es lo único que tienen de ser humano y es preciso abonar con ella la tierra.” “Quisiéramos apartar de toda cuestión social americana a los salvajes por quienes sentimos, sin poderlo remediar, una invencible repugnancia,y para nosotros Caupolicán. Colo,Colo y Lautaro, no obstante los ropajes civilizados y nobles que los revistiera Ercilla, no son más que unos indios asquerosos, a quienes habríamos hecho colgar y colgaríamos ahora, si reaparecieran.”
¿Qué referencia de maestro, de trabajador, de escuela, de cultura, tenemos hoy? Cada país tiene su referencia, nosotrxs decimos sin vergüenza: Queremos ser como Carlos!

EN CABA, EL LUNES 6/4 A LAS 17.30HS CONCENTRAMOS EN EL OBELISCO PARA MARCHAR A LA CASA DE LA PCIA. DE NEUQUÉN

fuentealba2015
La canción es urgente, 
es un río creciendo, 
una flecha en el aire, 
es amor combatiendo  Quiero dártela ahora 
que es la hora del fuego, 
que es la hora del grito 
que es la hora del pueblo 

Que nos una amorosa, 
que nos pegue en el pecho, 
que si vamos cantando 
no podrán detenernos 

La canción es simiente, 
es de barro y de cielo, 
es semilla y espiga, 
es futuro y recuerdo 

La canción es urgente, 
va y viene compartiendo 
con dolor y alegría 
el mismísimo sueño 

Quiero dártela ahora 
con las ganas que tengo 
con el nombre de todos 
los que no se rindieron 

 
Que tu voz la levante, 
que la suelte en el viento 
y que suene a victoria 
cuando rompa el silencio

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