La tierra es nuestra y no del que tenga más

Posicionamiento de la Corriente de Organizaciones de Base La Brecha (Regional La Plata, Berisso y Ensenada) ante la toma de Abasto y repudio a la salvaje represión por parte de la policía bonaerense sufrida por los/as vecinos/as.

Hace poco más de tres semanas alrededor de 750 familias se vieron en la necesidad de instalarse en los terrenos que van desde la 520 a 530 y desde la 214 hasta 217, en la zona de Abasto. Esas tierras pertenecían a la empresa Texnel, la que quebró en 2001 y por deuda habría desistido de mantener el dominio sobre la propiedad.  Acá es donde aparece en juego la inmobiliaria Estudio Mattioli, que según aseguran los/as vecinos/as del lugar, viene ocupando tierras fiscales o privadas, loteándolas, alquilándolas o vendiéndolas de manera ilegal. Asimismo, hace 15 años que la empresa en cuestión venía “arrendando” el terreno de manera irregular a personas abocadas a la producción rural.

Pasaron los días y la tensión aumentó debido a que el Juzgado de Garantías Nº 3 de La Plata dictó una orden de desalojo para el miércoles 6 de mayo. Sin embargo, el martes 5 el Juzgado en lo Contencioso Administrativo Nº 1, a cargo de Luis Arias, dictó una medida pre-cautelar en la que ordenaba al Poder Ejecutivo de la Provincia de Buenos Aires se abstenga de efectuar la medida propuesta.

Luego de una jornada sumamente tensa en la cual vecinos y vecinas resistieron junto a organizaciones políticas y sociales, y además con la presencia de funcionarios provinciales, como el vicegobernador Gabriel Mariotto, y el juez Arias, entre otros/as, se evitó que el desalojo se efectuara. Pero el jueves 6, en horas de la madrugada, alrededor de las 5, la policía bonaerense reprimió salvajemente a las familias.

La brutal agresión dejó como saldo a decenas de heridos/as, 13 detenidos/as, como así también la quema de absolutamente todas las pertenencias de las familias que se encontraban allí. La policía de Daniel Scioli incineró colchones, ropa, comida, invernaderos de los quintero/as que producían en el lugar, y hasta asesinó sádicamente a perros que quedaron en el predio.

La especulación y el negociado de las inmobiliarias, con la complicidad del Estado en su totalidad, constantemente dejan en la calle y sin nada – en este caso- a cientos de familias que peleaban por un pedazo de tierra. Esto no es un problema aislado que sólo afecta a La Plata, sino que responde a una problemática estructural del país en el que no se ha encontrado una solución real para que el conjunto de la sociedad pueda contar con una vivienda digna.

Pasaron 12 años de kirchnerismo y sin embargo vemos cómo se multiplican los asentamientos en distintos puntos de las diferentes provincias de nuestro territorio. Las políticas aplicadas desde el gobierno nacional para generar soluciones al gigantesco inconveniente del acceso a la tierra y vivienda, no han dado resultados. Ni siquiera pasaron cerca de las posibilidades para los sectores más desprotegidos de la sociedad.

Un claro ejemplo de esta situación son los créditos hipotecarios de bancos públicos que otorgan a trabajadores/as de 8 mil pesos créditos que no superan los 200 mil. Con este monto, debido a la escalada inflacionaria entre otros elementos económicos, no se llega a comprar ni la mitad de una vivienda para una familia de cuatro integrantes. Y cabe mencionar que la media salarial ronda los 5 mil, la mayoría con altos niveles de precarización, lo que hace casi imposible acceder a este tipo de créditos.

Al margen de lo que sucede en La Plata con lo regresivo que es el gobierno de Pablo Bruera para las clases populares, el resto de las localidades aledañas a la capital provincial también posee gravísimos problemas con altos índices de asentamientos. Desde el gobierno de Buenos Aires tampoco se han ofrecido respuestas favorables a la sociedad pero sí a los grandes empresarios. En ese aspecto, existen dos proyectos de ley para que se logre expropiar los terrenos de Abasto, por lo que es fundamental que se avance en ese sentido para allanar el camino un poco más. De todos modos, luego de la aprobación es sumamente necesario que el mismo se ejecute con los presupuestos que se asignan para darle una mayor celeridad al comienzo de la solución. La experiencia da cuenta que ante la aprobación de leyes de expropiación de terrenos, estas no se ejecutan con los recursos asignados y quedan en el olvido.

En el plano estrictamente municipal, según un relevamiento realizado por “Un techo para mi país”, en el Gran La Plata existen 127 asentamientos o barrios informales (datos actualizados hasta 2009). La explosión demográfica en los últimos años, la falta de políticas hacia la tierra y vivienda, y por sobre todas las cosas, los negocios inmobiliarios, atentan contra la vida digna de los sectores populares.

La relación entre Municipalidad, Justicia, Policía e inmobiliarias hacen las veces de “asociación ilícita”,donde los negocios cuasi mafiosos predominan por sobre los intereses de la comunidad. En este sentido el crecimiento de la construcción fue fogueada a gran escala por la especulación inmobiliaria y la obra pública impulsada desde el Estado. Este aspecto trajo aparejado una gran inmigración extranjera proveniente principalmente de Paraguay, Bolivia y Perú, pero también interna (Misiones, Chaco, Salta).

Estas condiciones de desarrollo desmedido de los negociados inmobiliarios en la ciudad, con falta de desarrollo de infraestructura, son las que generaron el crimen social que significó la inundación del 2 de abril de 2013, con un saldo mayor a las 89 víctimas fatales. Y en relación a la obra pública impulsada desde el Estado está aún no se refleja en la ejecución de la obra hídrica necesaria para evitar que se repitan las inundaciones.

Los/as trabajadores/as que se radicaron en la ciudad en los últimos años representan un importante porcentaje de la demanda de las empresas constructoras. Asimismo, este afluente de personas fue asentándose en la periferia de la ciudad constituyendo amplios barrios y asentamientos, dinámica que no fue acompañada por los diferentes estamentos del Estado, ya sea en obra pública como en servicios. A su vez, estos asentamientos ni siquiera llegan a contener a la población demandante de vivienda.

Ante este escenario, distintos sectores de la sociedad utilizan herramientas y métodos históricos de la clase trabajadora como la organización a través de asambleas en las barriadas de la ciudad. El nivel de autoorganización de los/as vecinos/as ha crecido exponencialmente para poner en pie reclamos básicos como el derecho al acceso de la tierra y vivienda.

La fuerza de las asambleas logró dar cuenta y poner en debate dicha problemática, fue rápidamente visualizada por los gobernantes, y en vez de responder con soluciones concretas, se encargaron a través de la Justicia y la policía, de reprimir salvajemente al pueblo trabajador. Repudiamos estos hechos aberrantes y hacemos responsables a todos los estamentos del Estado por esta situación, ya que lo sucedido en Abasto no fue un hecho aislado, sino que se corresponde a una política sistemática de represión a la autoorganización de los/as vecinos/as y a sus reclamos.

Entonces celebramos, reivindicamos, apoyamos y luchamos a junto a los/as compañeros/as que apuestan a la construcción de espacios democráticos como herramientas para luchar por derechos de primera necesidad en los distintos barrios de La Plata. De este modo, la unidad de los/as de abajo frente a los atropellos de los/as de arriba es un elemento central para seguir peleando por aquello que nunca nos dieron, aquello que nos quitaron, y arrancarles definitivamente lo que nos corresponde.

REPUDIAMOS LA SALVAJE REPRESIÓN EN ABASTO!

ARRIBA LA TOMA DE ABASTO!

EXPROPIACIÓN DE LAS TIERRAS!

POR EL DERECHO AL ACCESO DE TIERRA Y VIVIENDAS!

BASTA DE LAS MAFIAS Y NEGOCIADOS INMOBILIARIOS!

CFK, SCIOLI, BRUERA Y LA JUSTICIA SON RESPONSABLES!

 

Flyer Abasto LP

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