Revueltas, movilizadas y hermanadas: balance de un año de lucha antipatriarcal

Nota publicada en la Abre Brecha #15

Terminamos el 2015 con un sabor amargo, una rabia feminista que cada vez se organiza más, un Ni una Menos que se expande por cada rincón del país y un Estado cómplice, reproductor y responsable de las violencias que día a día sufrimos las mujeres y LGTTTBIQ.

Un año más, 233 femicidios mas, compañeras luchadoras como Diana Sacayán y Laura Iglesias gritando en cada unx de nosotrxs ¡Vivas nos queremos! ¡No tenemos miedo! Parece que cuando avanzamos, ponemos frenos y enfrentamos las opresiones, el patriarcado no se queda quieto y menos que menos retrocede, sino más bien reacciona y con todos los mecanismos a su alcance: Estado, policía, justicia patriarcal y clerical, medios de comunicación, machos violentos y curas abusadores. Hasta la misma cara sonriente de Bergoglio, del representante de la Institución más patriarcal de todas: la Iglesia Católica Apostólica Romana, diciendo que nos va a perdonar por ser pecadoras, por abortar, por decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas. Parece que molestamos cuando decimos NO, cuando decimos que no pueden controlar nuestras sexualidades, deseos y más cuando nos organizamos y luchamos por nuestros derechos, parece que “Nos tienen miedo porque no tenemos miedo”

 

Por las calles gritando: Ni una Menos

Desde el movimiento feminista, de mujeres, LGTTTBIQ y las organizaciones populares de izquierda venimos hace años denunciando ante el Estado, la Iglesia y la justicia patriarcal, que las personas gestantes no podemos seguir muriendo por abortos clandestinos, que las travestis y trans no pueden ser criminalizadas y perseguidas por la policía, ni hablar de las “respuestas” del Estado para evitar que muera una mujer cada 24 hs en manos de un femicida.

La masiva movilización del 3 de junio, resultado de un proceso de luchas anteriores y comienzo de un nuevo panorama, nos muestra que el femicidio (máxima expresión de la violencia patriarcal), es cada vez más rechazado por la sociedad. Muchxs funcionarixs estatales y candidatxs, entre campañas electorales,  levantaron la consigna “Ni una menos” sin hacerse cargo de su  responsabilidad en la situación. Ante tal masividad, desde distintas esferas del Estado se emprendieron algunas acciones que exigíamos desde hace años, muchas ya estaban previstas en la Ley 26485, conocida como “Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres”, sancionada en 2009. Medidas que sabemos oportunistas y que, además de insuficientes, demuestran los límites de apostar a una estrategia política donde sólo bastaría con pelear por mejores  políticas públicas o leyes, sin poner en cuestión las dominaciones e instituciones que reproducen al patriarcado.

Vemos que estas medidas son más “políticas de cotillón” destinadas a maquillar gestiones, a lavar caras y manos, que a prevenir, sancionar y erradicar las violencias hacia las mujeres y personas LGTTTBIQ.

Pero no nos quedamos sólo en la denuncia, sino que construimos estrategias colectivas para enfrentar estas situaciones. No depositamos confianza en los gobiernos de turno que pretenden presentarnos LA solución a esta preocupante e injusta realidad. Sino que salimos a las calles, como en las masivas movilizaciones del 25 de noviembre, a mostrar nuestra fuerza organizada y seguir exigiendo por el cumplimiento de lo ya conquistado y por todo lo que falta conquistar. Por eso, junto con organizaciones hermanas construimos la Campaña Nacional Contra las Violencias hacia las Mujeres y decimos que ¡NUESTROS CUERPOS NO SON TERRITORIOS DE CONQUISTAS! ¡NUESTROS CUERPOS NO SE MATAN, NO SE VIOLAN, NO SE TOCAN! ¡NUESTROS CUERPOS NO SON MERCANCÍA! BASTA DE PERSEGUIR Y CRIMINALIZAR LAS IDENTIDADES DISIDENTES! BASTA DE JUSTICIA RACISTA Y PATRIARCAL!

Exigimos educación sexual integral para poder decidir, anticonceptivos libres para no abortar y aborto legal para no morir. Luchamos contra el avance de las redes de trata con fines de explotación sexual y laboral, nos organizamos en cada barrio contra  las desapariciones de mujeres y niñas y denunciamos la complicidad de las instituciones del Estado con las mafias de tratantes y traficantes de personas ¡Seguimos buscando a Diana Collman! Como mujeres, lesbianas, travestis e identidades disidentes cuestionamos la heteronormatividad obligatoria. Basta de travesticidios, ¡Justicia por Diana Sacayán y Laura Moyano! Y miles de gritos mas, que unificamos en cada lucha y en cada encuentro, por eso decimos: no estamos solas, estamos organizadas!

 

Juntas somos poderosas: la represión en el Encuentro Nacional de Mujeres como anticipo…

En los últimos años atravesamos un proceso en el cual, por la movilización de los sectores populares, el gobierno estuvo obligado a dar concesiones y respuestas ante nuestras exigencias. Este año se inicio un nuevo panorama: la represión  que vivimos 65 mil mujeres en la marcha del XXX Encuentro Nacional de Mujeres en Mar del Plata, donde la Catedral funcionó como lugar de detención, en complicidad con la policía y grupos neonazis. Nos dice mucho de lo que se viene.

Estamos ante un proceso de derechización, de ajuste ante la crisis económica y mayor precarización de la vida, por parte del gobierno que está finalizando su mandato y del conjunto de las fuerzas políticas que eligieron como representante de las clases dominantes a la fuerza de derecha del PRO. El pacto social y sexual está avanzando, sabemos que los desafíos van a ser mayores, que las situaciones de violencia que vivimos cotidianamente las mujeres y LGTTTBIQ, principalmente al interior de nuestra clase, van a continuar o recrudecerse.

No nos van a engañar con globitos de colores, no podemos confundir/nos con dobles discursos, como es el caso de Bergoglio o de las posiciones contrapuestas que han tenido diferentes funcionarixs o representantes del PRO. No queremos un feminismo de sillón, que se amolda rápidamente con tal de conseguir o mantener un acuerdo (o promesas que nunca se cumplen), no vamos a conformarnos con el “mal menor” o sólo defender lo que logramos conquistar. Vamos a seguir aportando, desde nuestras definiciones anticapitalista y antipatriarcal, al movimiento de mujeres y LGTTTBIQ para que este se fortalezca y avance hacia una perspectiva cada vez mas insumisa, intempestiva, disidente, popular y radicalmente rebelde.

Por eso, desde COB La Brecha, nos seguimos organizando desde abajo, construyendo la unidad feminista y clasista, poder popular y prefigurando nuevas relaciones sociales que nos permitan avanzar con convicción de cambio, pero de cambio real, de un cambio social profundo donde todas las personas podamos ser iguales ante la vida, diferentes y libres, donde podamos organizar una sociedad sin explotación y opresión de unxs sobre otrxs.

Somos hijxs del 2001, somos mujeres piqueteras, las brujas que no pudiste quemar!

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