Construir la unidad para enfrentar la avanzada macrista

Editorial de la Abre Brecha #16 de marzo ´16

COB La Brecha cumple 5 años de existencia como corriente social y política en un difícil contexto para el pueblo trabajador. Luego que en los últimos años se viniera sintiendo el lento agotamiento del modelo económico impulsado por el anterior gobierno, la asunción del nuevo presidente buscó orientar el proceso político y económico de acuerdo a los intereses más ambiciosos de los sectores más poderosos de la economía.

Este número de la Abre Brecha sale a la calle al cumplirse los 100 días del gobierno de Mauricio Macri. El famoso “tiempo de gracia” del que suelen gozar los nuevos gobiernos fue, evidentemente, bien aprovechado por la administración de Cambiemos. Eliminaron las retenciones del agro (exceptuando la soja, que de todos modos tuvo una rebaja del 5%), de las mineras exportadoras y los impuestos al champagne y los autos de lujo. Impusieron una brusca devaluación que no logran controlar, hasta ahora, y llevaron la cotización del dólar más arriba de lo que estaba el blue en tiempos del “cepo”. La inflación de estos tres meses ronda el 15%, lo que en proyección nos llevaría a una inflación anual del 45%. A la par, el gobierno busca imponer un techo a las paritarias del 25 %. En estos 100 días, ya se superaron los 100.000 despidos (entre públicos y privados) y 50 mil puestos menos en la construcción. De esta manera, impusieron una transferencia enorme de riquezas desde los sectores trabajadores hacia los grupos financieros, especuladores, agroexportadores y empresas de servicios.

Pero los avances de la agenda macrista no se detienen allí. En paralelo a las medidas económicas de ajuste inició una ofensiva represiva (como se vio en los conflictos de La Plata, Cresta Roja, Santiago del Estero, pero también en barrios humildes como la represión a la murga de la Villa 1-11-14) de la mano de su protocolo antirrepresivo, que busca correr de la calle a los piquetes, pero más fundamentalmente ir desalojando del imaginario social la idea de que la protesta es un derecho. En el mismo sentido de avanzar sobre derechos democráticos, desmontaron la Ley de Servicios Audiovisuales y generaron una importante serie de negocios para el grupo Clarin, que retorna el servicio mediante una fuerte cobertura mediática e ideológica de las políticas del Gobierno. La insistencia de los medios de comunicación hegemónicos en la aplicación del protocolo antipiquete es una señal de alerta para los tiempos que se vienen. Incluso en DDHH y la condena a la dictadura militar de 1976, el nuevo gobierno avanza en desmontar los logros que la lucha popular generó en lo que hace a la condena a los genocidas, bucando reinstalar la “teoría de los dos demonios”. En el campo de géneros, de las luchas de las mujeres y del movimiento LGTBBI se evidencia el fortalecimiento de las ideas conservadoras y patriarcales, así como esto tiene por contrapartida el desmantelamiento de varios programas de salud sexual en el marco del ajuste desarrollado.

El macrismo intenta una ofensiva cultural e ideológica para acabar con los distintos avances construidos a partir de la organización popular surgida al calor de las luchas del 2001/2002. Su pretendida mirada “desideologizada” no es otra cosa que un vehículo que busca llevar a la sociedad a una situación de profunda despolitización, condición para consagrar la explotación y las opresiones que sufrimos cotidianamente. Depende de la organización y la respuesta social y política que el pueblo trabajador pueda construir, el frenar este avance económico, político y cultural.

En este sentido, los distintos frentes de conflictos que se están abriendo van a determinar los marcos en que el gobierno pueda profundizar esta perspectiva o se vea obligado a retroceder. En lo económico, toda su apuesta depende de -acuerdo y pago a los buitres mediante- generar un nuevo ciclo de endeudamiento externo. A su vez, los resultados de las paritarias serán otro punto de inflexión en sus intentos de afirmarse políticamente y fortalecer la adhesión en la población. Este apoyo, frente a la profundización de las medidas impopulares y del cuadro recesivo en la economía, parece comenzar a generar sus primeras fisuras en los sectores que votaron por Macri.

Declaración 2

Nuestra tarea principal pasa por interpelar a amplias capas de trabajadorxs y al pueblo pobre del campo y la ciudad, así como a los sectores medios que hoy están sufriendo las medidas del nuevo gobierno. Mientras que algunos sectores se encuentran expectantes a cómo se resuelva la situación económica en los próximos meses, abundan las expresiones que, más organizada o más espontáneamente, están saliendo a denunciar las medidas y confrontando con el gobierno. Entre las principales tareas que tenemos por delante, debemos construir una amplia unidad defensiva que permita frenar la avanzada del gobierno, evitando que los sectores populares retrocedan en posiciones que hemos sabido conseguir gracias a la lucha y la organización. Estas tareas defensivas implican entender la importancia de la amplia unidad para frenar los avances del macrismo y evitar el error de caer en sectarismos estériles que socaven las propias fuerzas para frenar la política del gobierno. Esta lucha social y política defensiva debemos acompañarla de una amplia batalla contracultural que dispute contra el discurso del macrismo en el campo de la cultura, oponiendo a su mirada edulcorada la riqueza de las ideas políticas surgida de la organización de lxs de abajo.

En esta tarea nos encontramos como COB La Brecha. Apostando a amplios espacios de unidad para enfrentar al gobierno, y con el objetivo puesto en la construcción, junto a otras organizaciones, de las herramientas necesarias para la instalación de una alternativa política anticapitalista en la Argentina. Consolidar esta perspectiva es el más fuerte reaseguro para que la resistencia antimacrista no sea capitalizada por el kirchnerismo, que tiene límites estructurales para impulsar y encabezar de modo consecuente y efectivo la lucha contra el oficialismo. Nacer y haberse desarrollado al abrigo de los recursos del Estado, lo llevaron a tener diversos compromisos con la actual fuerza gobernante que condicionan y limitan su capacidad de enfrentamiento directo con el gobierno. A su vez, el kichnerismo guarda fuerte responsabilidad en haber impulsado la desmovilización de los sectores populares (mediante la cooptación de algunos sectores, con la sanción de la Ley Antiterrorista, reprimiendo importantes conflictos obreros en los últimos años), lo cual generó las condiciones para la avanzada derechista expresada en el triunfo electoral de Cambiemos en noviembre pasado.

Estos 5 años fueron años de crecimiento, maduración y consolidación de COB La Brecha, mediante un persistente trabajo social y político multisectorial allí en cada ámbito en que el pueblo trabajador es oprimido y explotado. Esta importante acumulación que nos llevó a tener presencia en 9 provincias y CABA sólo pudo forjarse mediante la lucha y la organización. En la actualidad, el nuevo período político nos pone a prueba al conjunto de las organizaciones populares y de izquierda. Las tareas de unidad y de lograr interpelar a amplios sectores de lxs trabajadorxs y el pueblo son necesarias para enfrentar la avanzada del gobierno, que no es más que la condición para poder avanzar en una Alternativa Política Anticapitalista, Feminista y por el Poder Obrero y Popular, en la perspectiva de un mundo sin explotadorxs ni explotadxs, donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres.

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