Libertad para Belén: basta de justicia machista y patriarcal!

Belenweb

La madrugada del 21 de marzo del 2014, Belén llegó a un Hospital Público en San Miguel de Tucumán y fue internada con un fuerte dolor de panza. Estuvo dos horas internada en la guardia. Luego que le administraran calmantes para su dolor, tuvo una hemorragia y le diagnosticaron un “aborto espontáneo incompleto sin complicaciones”. Sin embargo, cuando le dieron el alta médica fue trasladada directamente al Penal de Santa Ester, en el que está presa desde hace 26 meses. El proceso penal fue muy irregular, con falta de pruebas, una escena del “crimen” que no fue documentada, un feto que fue extraviado, violación del secreto profesional, torturas y la aplicación de prejuicios estereotipados esgrimidos por el Poder Judicial, que convirtieron a un aborto espontáneo en un “homicidio agravado por el vínculo”. Bajo esa caratula, Belén está actualmente cumpliendo una condena, completamente injusta, a 8 años de cárcel.

En nuestro país la interrupción voluntaria del embarazo es ilegal, excepto si se realiza para evitar un peligro para la vida de la mujer o si el embarazo es producto de una violación. Pero además del marco legal que lo criminaliza, el aborto es algo socialmente condenado, lo que permite explicar por qué se llegó a una sentencia que, guiada por prejuicios, concluyó que Belén había inducido un aborto, a pesar de lo que había diagnosticado la guardia, y que no era necesaria más explicación para meterla en la cárcel por 8 años. También permite explicar por qué el hospital no respetó ni llevó adelante los procedimientos legales para un caso de aborto. Juntos, el Poder Judicial, la Policía y, en este caso, el hospital, conformaron una alianza que reproduce una mirada prejuiciosa y ausente de una perspectiva de género, con terribles consecuencias para la salud sexual y reproductiva de las mujeres, de las que el caso de Belén es una muestra.

Las mujeres jóvenes y pobres somos quienes más padecemos los embates de un sistema judicial y de salud machista y patriarcal. No poder acceder a una defensa legal que no diera por hecho de que era culpable, y no contar con recursos materiales y simbólicos para defendernos de los embates del sistema judicial son consecuencias de un sistema que no sólo es machista y patriarcal, sino que también tiene un contenido de clase que se aplica aún más desigualmente a las mujeres pobres. Precisamente, somos las mujeres jóvenes y pobres quienes padecemos los mayores riesgos de llevar adelante un aborto clandestino. En Argentina se realizan entre 460 y 600 mil abortos clandestinos anuales, y se registra un promedio de 100 muertes anuales debido a las condiciones de ilegalidad y precariedad en las cuales se practica. El caso de Belén no sólo pone sobre la mesa el funcionamiento del sistema de Salud y de Justicia, sino que actualiza la necesidad de avanzar como sociedad en la discusión acerca de la legalización del aborto, que es el escenario de fondo en el que se asienta toda esta historia de injusticia y arbitrariedad.

La Mesa para la Libertad de Belén, compuesta por más de 40 organizaciones en Tucumán, logró por medio de la organización y la agitación que el caso tomara una importante relevancia mediática y social a nivel nacional, con repercusiones incluso de escala internacional.

Desde COB La Brecha adherimos y convocamos a marchar el viernes 12 de agosto en todo el país para reclamar la libertad de Belén y ponerle un freno a una justicia y a un sector de salud más preocupados por seguir reproduciendo los prejuicios y mandatos del sistema patriarcal que en responder a las necesidades de las mujeres y el pueblo.

¡Libertad para Belén!

¡Basta de justicia machista y patriarcal!

Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir

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